Sergio Inclán
´El Cartagena tiene plantilla para no pasar apuros y el Murcia, para luchar por el ascenso´
Entrenador y exsegundo técnico del Cartagena
ANDRÉS PASTORRecorre cientos de kilómetros para ver un partido y graba innumerables dvds con imágenes de televisión porque su pasión es dirigir una plantilla de fútbol. Sergio Inclán (40 años, Avilés) fue ayudante de Juan Ignacio Martínez en la temporada 2009-10, la mejor en la historia del Cartagena. Diplomado en Relaciones Laborales y entrenador nacional, ahora busca equipo y, como cualquier desempleado, usa su currículo para encontrar colocación.
¿Por qué empezó a entrenar?.
Empecé a entrenar cuando sufrí un choque frontal con mi coche con 26 años. Salí vivo de milagro, pero me tuve que retirar. Un disco me comprimió la médula, perdí fuerza y coordinación, se me caían las cosas de las manos. Corría un riesgo de quedarme parapléjico, porque si no me operaban, cualquier golpe me podía diseccionar la médula. Me operaron y quedé muy bien, pero no para la competición.
¿De futbolista a quién le gustaba parecerse?
Mi ídolo era Shuster, también Maradona.
¿Y entrenadores?.
Johan Cruyff fue en el que me fijé, porque su fútbol era muy diferente al que se veía en aquel momento.
¿Cómo fue llegar al Cartagena, después de subir a Tercera con el Mosconia?
Me llamó Juan Ignacio, que tenía referencias de mí. Me entrevisté con él, me dijo que no me hiciera ilusiones, pero al cabo de unas semanas me propuso formar parte del club.
¿Y si la temporada fue la mejor del Cartagena en toda su historia, por qué prescindieron de usted?
Fui al Cartagena porque al que estaba con él, Javier Pereira, le había surgido la oportunidad de entrenar al Alavés en solitario, no le fue bien y en febrero lo despidieron. Al terminar la temporada me comentó Juan Ignacio que su intención era repescarle, porque llevaban dos o tres años juntos y tenía una amistad mayor que conmigo. Mi salida no fue por ninguna desavenencia.
¿Ha vuelto a hablar con él?.
Sí, de hecho le he mandado mensajes de felicitación y él también me mandó alguno.
¿Cómo se explica su éxito inicial en el Levante?
Ganar al Madrid dio mucha confianza a los jugadores. Estaban rindiendo por encima de sus posibilidades y eso es mérito de él, de su cuerpo técnico y sus futbolistas, pero eso es muy difícil de mantener porque no tienes plantilla para rendir diez meses.
¿El secreto de Juan Ignacio?
El trabajo bien planificado, bien hecho. El hacer creer al futbolista en una idea y extraer el máximo talento del jugador.
El factor psicológico quizá sea clave.
Ahora todos los equipos se han igualado en los aspectos físicos y tácticos. El equipo que marca la diferencia es el que tiene mayor confianza, y así saca su talento.
Actualmente está desempleado. ¿En situación así un entrenador sin representante qué hace?
Tengo gente que me ayuda, que me comenta de un lado, de otro… También se utiliza el currículo como cualquier otro empleo.
¿Por lo que ha visto del Murcia, qué le parece su propuesta?
Es una propuesta conservadora, un equipo sólido, serio defensivamente, que quizá podría tener más la pelota… Hay momentos en que hay que ser serios y amarrarse y otros para ser más vistosos.
¿Puede jugar mejor?
Todo el mundo puede jugar mejor, siempre. Y además, cuando los resultados te van siendo favorables, manteniendo las virtudes que te han llevado a esos resultados, es cuando puedes intentar mejorar aspectos como el ataque.
¿Cree que la plantilla del Murcia es de las mejores de Segunda, por encima de la del Cartagena?
En Segunda los presupuestos son muy parecidos por lo que los buenos futbolistas están repartidos.
¿En Murcia ficharon bien?
Jorge les está dando goles; Iturra es un descubrimiento; Sutil también está rindiendo, aunque las lesiones le están perjudicando. Luego, han apostado por gente joven, como Cerrajería… Es una buena mezcla de experiencia y juventud para luchar por el play off.
Hablemos del Cartagena, ¿por qué cree que tuvo lugar el desastroso inicio de temporada?
Hubo una revolución en la plantilla con decisiones que no gustaron al aficionado. Lo que se encuentran los nuevos cuando llegan no es un ambiente favorable y eso se come al jugador y hace que no rinda ni al 50% de sus posibilidades.
Quizá querían hacer limpieza en el grupo del anterior técnico.
Parece que querían romper con todo lo anterior. No me puedo creer que de un equipo que quedó donde quedó casi nadie sirviese para el siguiente año. Siempre es más fácil formar los equipos con la base de una estructura anterior, porque si tienes que firmar a muchos futbolistas es más fácil equivocarse.
El primer entrenador esta temporada, Paco López, admitió que no se había contado con él a la hora de las contrataciones. ¿No le parece que el técnico debe participar más en los fichajes?
Debe tener opinión, no capacidad de decisión definitiva para no hipotecar al club, pero sí debe haber una comunión entre el director deportivo y entrenador.
Pero en el Cartagena la última palabra la tiene el presidente. ¿Cree que Paco Gómez gestiona bien el club?
Hay que pensar dónde cogió al equipo y dónde está ahora. No debe un euro a nadie. Como gestor no hay por qué ponerle ninguna duda. Su gestión ha sido perfecta. Ha llevado a un equipo al fútbol profesional después de veinte años.
Ahora parece que los albinegros han afianzado la defensa con Javi López, pero aún les falta mejorar en ataque.
Falta confianza. Es importante tener los automatismos para no encajar gol, y a partir de ahí ir creciendo. Quizá si los jugadores se saben sólidos atrás puedan ir soltándose en ataque y ser capaces de generar más ocasiones y a partir de ahí empezar a ganar. Estoy convencido de que plantilla tienen más que suficiente para no pasar apuros al final.
Quitando cuatro equipos, el fútbol de Segunda no es estético´
¿Por qué empezó a entrenar?.
Empecé a entrenar cuando sufrí un choque frontal con mi coche con 26 años. Salí vivo de milagro, pero me tuve que retirar. Un disco me comprimió la médula, perdí fuerza y coordinación, se me caían las cosas de las manos. Corría un riesgo de quedarme parapléjico, porque si no me operaban, cualquier golpe me podía diseccionar la médula. Me operaron y quedé muy bien, pero no para la competición.
¿De futbolista a quién le gustaba parecerse?
Mi ídolo era Shuster, también Maradona.
¿Y entrenadores?.
Johan Cruyff fue en el que me fijé, porque su fútbol era muy diferente al que se veía en aquel momento.
¿Cómo fue llegar al Cartagena, después de subir a Tercera con el Mosconia?
Me llamó Juan Ignacio, que tenía referencias de mí. Me entrevisté con él, me dijo que no me hiciera ilusiones, pero al cabo de unas semanas me propuso formar parte del club.
¿Y si la temporada fue la mejor del Cartagena en toda su historia, por qué prescindieron de usted?
Fui al Cartagena porque al que estaba con él, Javier Pereira, le había surgido la oportunidad de entrenar al Alavés en solitario, no le fue bien y en febrero lo despidieron. Al terminar la temporada me comentó Juan Ignacio que su intención era repescarle, porque llevaban dos o tres años juntos y tenía una amistad mayor que conmigo. Mi salida no fue por ninguna desavenencia.
¿Ha vuelto a hablar con él?.
Sí, de hecho le he mandado mensajes de felicitación y él también me mandó alguno.
¿Cómo se explica su éxito inicial en el Levante?
Ganar al Madrid dio mucha confianza a los jugadores. Estaban rindiendo por encima de sus posibilidades y eso es mérito de él, de su cuerpo técnico y sus futbolistas, pero eso es muy difícil de mantener porque no tienes plantilla para rendir diez meses.
¿El secreto de Juan Ignacio?
El trabajo bien planificado, bien hecho. El hacer creer al futbolista en una idea y extraer el máximo talento del jugador.
El factor psicológico quizá sea clave.
Ahora todos los equipos se han igualado en los aspectos físicos y tácticos. El equipo que marca la diferencia es el que tiene mayor confianza, y así saca su talento.
Actualmente está desempleado. ¿En situación así un entrenador sin representante qué hace?
Tengo gente que me ayuda, que me comenta de un lado, de otro… También se utiliza el currículo como cualquier otro empleo.
¿Por lo que ha visto del Murcia, qué le parece su propuesta?
Es una propuesta conservadora, un equipo sólido, serio defensivamente, que quizá podría tener más la pelota… Hay momentos en que hay que ser serios y amarrarse y otros para ser más vistosos.
¿Puede jugar mejor?
Todo el mundo puede jugar mejor, siempre. Y además, cuando los resultados te van siendo favorables, manteniendo las virtudes que te han llevado a esos resultados, es cuando puedes intentar mejorar aspectos como el ataque.
¿Cree que la plantilla del Murcia es de las mejores de Segunda, por encima de la del Cartagena?
En Segunda los presupuestos son muy parecidos por lo que los buenos futbolistas están repartidos.
¿En Murcia ficharon bien?
Jorge les está dando goles; Iturra es un descubrimiento; Sutil también está rindiendo, aunque las lesiones le están perjudicando. Luego, han apostado por gente joven, como Cerrajería… Es una buena mezcla de experiencia y juventud para luchar por el play off.
Hablemos del Cartagena, ¿por qué cree que tuvo lugar el desastroso inicio de temporada?
Hubo una revolución en la plantilla con decisiones que no gustaron al aficionado. Lo que se encuentran los nuevos cuando llegan no es un ambiente favorable y eso se come al jugador y hace que no rinda ni al 50% de sus posibilidades.
Quizá querían hacer limpieza en el grupo del anterior técnico.
Parece que querían romper con todo lo anterior. No me puedo creer que de un equipo que quedó donde quedó casi nadie sirviese para el siguiente año. Siempre es más fácil formar los equipos con la base de una estructura anterior, porque si tienes que firmar a muchos futbolistas es más fácil equivocarse.
El primer entrenador esta temporada, Paco López, admitió que no se había contado con él a la hora de las contrataciones. ¿No le parece que el técnico debe participar más en los fichajes?
Debe tener opinión, no capacidad de decisión definitiva para no hipotecar al club, pero sí debe haber una comunión entre el director deportivo y entrenador.
Pero en el Cartagena la última palabra la tiene el presidente. ¿Cree que Paco Gómez gestiona bien el club?
Hay que pensar dónde cogió al equipo y dónde está ahora. No debe un euro a nadie. Como gestor no hay por qué ponerle ninguna duda. Su gestión ha sido perfecta. Ha llevado a un equipo al fútbol profesional después de veinte años.
Ahora parece que los albinegros han afianzado la defensa con Javi López, pero aún les falta mejorar en ataque.
Falta confianza. Es importante tener los automatismos para no encajar gol, y a partir de ahí ir creciendo. Quizá si los jugadores se saben sólidos atrás puedan ir soltándose en ataque y ser capaces de generar más ocasiones y a partir de ahí empezar a ganar. Estoy convencido de que plantilla tienen más que suficiente para no pasar apuros al final.
Quitando cuatro equipos, el fútbol de Segunda no es estético´
El asturiano considera que la presión por el resultado influye más en la división de plata que en la máxima categoría
Sergio Inclán dedica mucho tiempo a ver fútbol para estar preparado en caso de que le llegase una nueva oportunidad.
¿Sigue viendo fútbol de Segunda A? ¿Le gusta?
Quitando cuatro equipos, no es estético. Es un fútbol mucho más táctico por la igualdad que hay. Se busca sobre todo sumar puntos. Y muchas veces se sustituye el fútbol vistoso por uno más práctico, para ir salvando el cuello. Hay excepciones como el Barcelona B, el Sabadell, el Córdoba y el Villarreal B.
¿No falta intensidad, más agresividad?
Hay mucha agresividad sin balón en Segunda A. Son equipos intensos cuando no lo tienen. Con la pelota hay muchas preocupaciones, sobre todo equipos que vienen de resultados negativos.
¿Hay mucho miedo?
Hay miedo por lo que cuesta después remontar el resultado si el rival se te pone por delante.
¿Por qué cree que hay tan pocos equipos que quieran ser protagonistas de los partidos?
Creo que es más bien por la presión del resultado.
Pero el resultado también presiona en Primera División.
Sí, la presión existe en Primera, pero no hay tanta. Cuando hay más calidad se juega y se deja jugar más. En Segunda se deja jugar muy poco, pero sí se dejase trabajar más al entrenador y no hubiese tanta presión mediática sería de otra forma.
Habría que cambiar a los dirigentes, hacer una revolución.
Aquí somos críticos muy destructivos y eso genera estrés al equipo. Es muy difícil sacar rendimiento en ambientes muy hostiles.
¿Sigue viendo fútbol de Segunda A? ¿Le gusta?
Quitando cuatro equipos, no es estético. Es un fútbol mucho más táctico por la igualdad que hay. Se busca sobre todo sumar puntos. Y muchas veces se sustituye el fútbol vistoso por uno más práctico, para ir salvando el cuello. Hay excepciones como el Barcelona B, el Sabadell, el Córdoba y el Villarreal B.
¿No falta intensidad, más agresividad?
Hay mucha agresividad sin balón en Segunda A. Son equipos intensos cuando no lo tienen. Con la pelota hay muchas preocupaciones, sobre todo equipos que vienen de resultados negativos.
¿Hay mucho miedo?
Hay miedo por lo que cuesta después remontar el resultado si el rival se te pone por delante.
¿Por qué cree que hay tan pocos equipos que quieran ser protagonistas de los partidos?
Creo que es más bien por la presión del resultado.
Pero el resultado también presiona en Primera División.
Sí, la presión existe en Primera, pero no hay tanta. Cuando hay más calidad se juega y se deja jugar más. En Segunda se deja jugar muy poco, pero sí se dejase trabajar más al entrenador y no hubiese tanta presión mediática sería de otra forma.
Habría que cambiar a los dirigentes, hacer una revolución.
Aquí somos críticos muy destructivos y eso genera estrés al equipo. Es muy difícil sacar rendimiento en ambientes muy hostiles.
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